8.8.06

Imagénes del Naufragio

Muestra fotográfica de Diego Paruelo.
La vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y de vivir. M. Kundera.
En el Museo de la Memoria, de la ciudad de Rosario, se inauguró el viernes 28 de julio la muestra fotográfica, de Diego Paruelo” Imágenes de un naufragio”. Un recorrido, que a través de la fotografía documental nos acerca a la vida de Sergio Gasco, ex combatiente de la guerra de Malvinas quien, a los 20 años, habiendo terminado el servicio militar, fue enviado a combatir a las islas. Su ubicación en el conflicto fue al pie del Monte Longdon, lugar donde ocurrió una de las batallas más cruentas. Luego, de la derrota fue tomado como prisionero de guerra por los ingleses.De vuelta, Sergio se encontró con una realidad adversa: sin trabajo y con graves secuelas físicas y psíquicas. En abril de 2003 fallece de una enfermedad terminal.En palabras de la guía del museo, “su muerte no es ajena a la de los 454 ex combatientes que se suicidaron desde 1982 hasta nuestros días” . Imágenes de un naufragio recupera a través del recorrido de la vida de Sergio Gasco los hilos de voz de los sujetos que son parte de los tantos episodios terribles de nuestra historia. Las fotografías del joven fotógrafo Diego Paruelo difícilmente se despeguen de las retinas, dado su fuerte contenido emocional, surtiendo el efecto evidentemente buscado no olvidar a los excombatientes, inducir a la memoria y a la reflexión.
El Museo de la Memoria, está ubicado en Aristóbulo del Valle y Callao, de la ciudad de Rosario. La muestra podrá visitarse hasta el 15 de septiembre próximo, de lunes a viernes, de 8 a 18, y los sábados, domingos y feriados, de 11 a 17. Para visitas guiadas comunicarse al teléfono 4391519

4.8.06

Los cuerpos en representación. “En esta sociedad que exalta el sentimiento del honor, de la dignidad y de la respetabilidad, en este mundo cerrado en que uno se siente en todo momento y sin salida bajo la mirada de los demás, importa dar a los otros la imagen de sí mismo más honorable, la más digna: la pose afectada y rígida, en la que el “listo apunten” constituye el límite, parece ser la expresión de esa intención inconsciente.” P. Bourdieu. Uno de los elementos que resulta interesante analizar de las fotos que componen la serie “Chaco” de Guadalupe Miles que comentábamos en el post anterior son las poses que asumen los sujetos en ellos. Marc Augé señala que “ Mauss enseñó que en todas las maneras en que el arte utiliza el cuerpo humano dominan los hechos de educación. La noción de habitus (retomada por Mauss de Aristóteles y remodelada por Pierre Bourdie) pretende dar cuenta de la experiencia, que se encarna en los cuerpos y los espíritus en forma de disposiciones duraderas. Estas disposiciones se hacen visibles en las posturas, los gestos, las mímicas, la expresión de los sentimientos, la habilidad manual del artesano, las técnicas del cuerpo, las puestas en escena de la vida cotidiana, en una bella expresión de Erving Goffman. Gran parte de la vida social y de los procesos cognitivos no pasa, pues, por el lenguaje e incluso difícilmente pueden expresarse verbalmente. Este simple hecho aboga en favor del recurso, paralelamente a los métodos de la etnografía clásica, a la fotografía y los registros audiovisuales.(...)Que unos actores estén en ‘representación’ no significa necesariamente que controlen todas las implicaciones de su interpretación”.[i] Como también lo afirma Le Bretón, “el hombre vive en un universo de sentido. Si el cuerpo escapa con tanta facilidad al control de la voluntad, es a causa del enraizamiento más profundo del inconsciente”.[ii](...) Dividido por el inconsciente, el hombre jamás controla por completo lo que realmente da a ver sobre sus rasgos o en sus actitudes”. Es indudable que las fotografías analizadas trasmiten placer. Como menciona J. Aumont, en su libro "La Imagen", una de las funciones de las representaciones artísticas es provocar sentimientos.
Asimismo, también aparecen como una fuente de información sobre los valores, la visión del mundo. La relación que estos cuerpos establecen con la naturaleza, que se actualiza, calro está, en la mirada del espectador con conocimientos previos sobre las culturas indígenas, se refuerzan en las fotografías de Miles a través de la fusión de los cuerpos sobre el barro, el fuego, el agua o el sol. Tal como nos lo ha señalado Rudolf Arnheim, “las relaciones espaciales contienen metáforas. Como ejemplo, pensemos en la distancia. La diferencia entre algo que está totalmente abigarrado o por el contrario, claramente distanciado, está cargada de evidentemente connotaciones humanas”[iii]. De igual modo, los sujetos de las fotografías adoptan una postura frontal frente a la cámara, y en palabras de P. Bourdie, “en el lenguaje de todas las estéticas la frontalidad significa lo eterno, por oposición a la profundidad, allí por donde se introduce la temporalidad, y el plano expresa el ser o la esencia, en suma, lo intemporal”. Para concluir, cabe volver a mencionar que los sujetos de las fotografías estuvieron en común acuerdo la fotógrafa y con las imágenes que de ellos se realizaron. Por lo tanto, son los sujetos los temas de estas fotografías artísticas , lo que no solo los saca del anonimato sino que los expone a la luz del placer y de un vinculo renovado con la naturaleza que no se pierde con el paso de las generaciones. En las hermosas palabras de Marc Augé: “(...) se están dedicando a producir sus propias imágenes y a documentar su vida social. El uso estratégico de los medios de comunicación por los ‘pueblos indígenas’ les permite controlar, por primera vez en la historia su propia imagen y lanzar a la comunidad internacional los mensajes que quieren”. [i] AUGE, MARC y COLLEYN, JEAN PAUL. QUÉ ES LA NTROPOLOGÍA. Paidos Studio. 2006. Pág. 68. [ii] LE BRETO, DAVID. LAS PASIONES ORDINARIAS. ANTROPOLOGÍA DE LAS EMOCIONES.. Ediciones Nueva Visión.1999 [iii] ARNHEIM, RUDOLF, ESTUDIO SOBRE EL CONTRAPUNTO ESPACIAL, en POÉTICS DEL ESPACIO. ANTOLOGÍA CRÍTICA SOBRE LA FOTOGRAFÍA. Steve yates (ed). Editorial Gustavo Gilli. 1992. Pág. 34.
Posted by Picasa

1.8.06

Sobre la Serie Chaco de Guadalupe Miles: Las representaciones constituyen, en parte, el mundo en el cual vivimos. Como lo mencionase Michel Foucault, las formaciones discursivas, o modos de pensar, o modos de representación, son utilizados para pensar el mundo, las propias existencias y para pensar la existencia de ‘otros’. Se entienden a las identidades culturales, étnicas, o ‘raciales’ siempre dentro de los fluctuantes procesos políticos, económicos y sociales inscritos en contextos espacio-temporales particulares, que son constituidos dentro de dimensiones locales, regionales, nacionales y transnacionales. Las identidades y sus representaciones, son constantemente imaginadas y re-imaginadas, actuadas y re-actuadas dentro de situaciones específicas y dentro de contextos socioeconómicos y políticos que siempre cambian y que proveen sitios por sus negociaciones y re-negociaciones, sus definiciones y re-definiciones. El método inductivo del llamado paradigma indiciario, sugerido por Carlo Ginzburg en El queso y los gusanos como un modo de indagación para el estudio de culturas subalternas, se presenta como una herramienta adecuada para llegar, oblicuamente, a los hilos de voz de los sujetos borrados en los discursos hegemónicos. Cuando una fotografía es elegida para representar una alteridad cultural se puede recurrir a esta hermenéutica para recuperar al sujeto representado en la imagen. Esa reconstrucción es la que propone este trabajo, donde se analiza una fotografía de la fotógrafa salteña Guadalupe Miles y que corresponde a su serie Chaco, donde son retratadas personas, particularmente niños de la comunidad Wichi del norte de Argentina.
Información sobre la autora de la obra: Guadalupe Miles, nació en Buenos Aires, en octubre de 1971. Durante su infancia y adolescencia vivió en las provincias de Jujuy y Salta. Curso estudios en la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires. Entre 1993 y 2000 asiste a los Talleres de Estética Fotográfica dirigidos por Eduardo Gil. En 1997 recibe una beca del Sindicato de Trabajadores de Cine.En 2001 obtiene un subsidio de la Fundación Antorchas para la Creación. En 2001 es seleccionada para participar de la Muestra de Fotografía Contemporánea de la Casa de las Américas de la Habana, Cuba. 2002/2003 Obtiene el 1er Premio del 91 Salón Nacional de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura de la Nación. Expuso su obra además en: Fundación Federico Klemm, Fotógrafos/4 (2002); Premio Fundación Federico Klemm a las Artes Visuales (2002); KATES-La Estrella, Museo Provincial de Bellas Artes de Salta (muestra individual - 2001), Consejo Federal de Inversiones (2001), "Fotografía Argentina Contemporánea" en la Dirección de Cultura de la Universidad de Salta (2001); Museum of Science and History, Texas U.S.A. (1997); Palais de Glas de Buenos Aires (1996) y en "El Corte, una acción fotográfica", performance y muestra postal exhibida también el Museo Pompeo Boggio de la ciudad de Chivilcoy. Ha colaborado en forma permanente en el diario Clarín, en el periódico Acción. Colabora también en los principales medios de Capital Federal. Actualmente, reside en Salta donde desarrolla su trabajo autoral y profesional, dedicándose también a la docencia fotográfica y realizando trabajos de investigación y asesoramiento en áreas educativas.
Los Wichis, Charotes, Chulupís en las fotografías de Guadalupe Miles: Este trabajo se propone analizar y pensar esta fotografía como un indicio de la subjetividad representada. La estética utilizada en esta imagen se vincula a la sensualidad, aspecto que “parece” haber sido olvidado, escondido y silenciado en las representaciones que de las comunidades indígenas se realizan en nuestro país. Es una práctica interesante analizar cuáles son las imágenes que nos devuelve el buscador[1] cuando pulsamos en la opción imágenes las palabras “indígenas en argentina” - (llamativo también que cuando los motores de búsqueda son “comunidades indígenas” nos devuelva tan solo mapas.) El resultado son cuerpos arropados, rostros extenuados, generalmente en grupos, madres “cargando” hijos. Los cuerpos retratados en las fotografías de la serie Chaco, entre ellas la aquí expuesta, son la contrapartida de los retratos de indígenas a los cuales estamos habituados, son posible de ser pensadas como contraste de la “imagen oficial”: los cuerpos gozan, se extienden al sol, fuente de vida, se adornan, se desnudan, se exponen, transmiten placer, goce, disfrute. Las imágenes de los cuerpos gozantes que conjugan la presencia de la sensualidad y el deseo, el instinto de las fuerzas de vida, llevan a la discusión inaugurada por Michel de Certau ¿existe lo popular fuera del gesto que lo suprime? La pregunta sigue siendo retórica, como lo señala Carlo Ginzburg y la respuesta negativa; lo que no significa, en el caso especifico de la serie Chaco, una supresión total: Guadalupe Miles devuelve en imágenes los cuerpos gozosos, sensuales. Es útil la opinión de Eduardo Gil – fotógrafo- sobre la obra: “En Chaco encontramos una de las más potentes posibilidades estéticas de la fotografía, por esa profundidad esencial que inexorablemente surge en trabajos donde se conjugan la potencia del sentido significante con una evidente preocupación por las problemáticas más acuciantes del arte contemporáneo. Guadalupe Miles supo correrse del lugar previsible de cierta mirada colonizada, pintoresquista y superficial dedicada a los actores y parajes que pueblan sus imágenes. Es allí donde radica la fuerza subversiva que fisura el estándar de la placidez adormecedora para proponernos senderos más inquietantes y reveladores. En las fotografías de Miles la sensualidad y lo siniestro conviven, aparecen o se ocultan, pero siempre están presentes, tal como en el escenario de la vida. En esa dialéctica de lo que se extingue y lo germinal reside una de las claves que posibilitan develar el sentido de la obra de una de las más prometedoras figuras del panorama fotográfico argentino actual.” Conclusión: La obra de Guadalupe Miles, “Chaco”, ha servido para pensar la privación de sensualidad y el goce que en las representaciones que de las culturas étnicas se ha realizado. Miles comenta que los Wichis llaman sombras a las fotografías. Una sombra es aquello que emana del cuerpo (y de la luz, si se remite a un fenómeno físico) pero no es el cuerpo; el cuerpo “no está” en la fotografía lo qué está es su sombra y lo que devuelve en este caso la fotografía es “sensualidad” originada por el cuerpo.El comentario de Eduardo Gil, la posibilidad de develar el sentido de esta obra reside en la “dialéctica” de lo que se extingue y lo germinal; recuerda aquello que apuntala Benjamín donde en la construcción “no está en juego solo el movimiento sino también su detención. Cuando el pensamiento se para de golpe en una constelación saturada de tensiones, ‘le propina a esta un golpe por el cual se cristaliza la mónada’. El materialista dialéctico se acerca a esa nómada y en esa estructura reconoce el signo de una detención mesiánica del acaecer, o dicho de otra manera: de un coyuntura revolucionaria a favor del pasado oprimido. La percibe para hacer que una determinada época salte del curso homogéneo de la historia; y del mismo modo hace saltar a una determinada vida de una época y a una obra determinada de la obra de una vida. El alcance de su procedimiento consiste en que la obra de una vida está conservada y suspendida en la obra, en la obra de una vida de época y en la época el decurso completo de la historia”[2] [1] Me refiero a Google. [2] Citado por Alicia Entel, “El mundo en un detalle”, Una antropología dialéctica para los estudios de Comunicación y cultura, en Constelaciones de la Comunicación Año 1 – Número 1- Septiembre 2000.

31.7.06

Alan Badiou: Teatro y Filosofía La semana pasada empecé a tomar clases de actuación con Miguel Franchi, buscando un espacio donde recuperar la pasión que de niña me llevaba a pisar las tablas. Y hallando otro lugar donde el cuerpo comunica. En el cierre de mi primera clase, Miguel nos (se) preguntaba: ¿qué somos: el espejo o la mano que tira la piedra que rompe el espejo? Asocié aquel interrogante al texto de Alan Badiou, "Teatro y filosofía", que había leído unos días atrás. Ahí, el filósofo examina el vinculo tenso, paradójico, decisivo como oscuro que se da entre teatro y filosofía y se aproxima a las categorías por las cuales la filosofía, cuyo concepto central es la verdad, aprehende el arte en general y el teatro en particular. Según Badiou existen tres figuras canónicas de la comprensión filosofante del arte: 1- Didáctica: donde la verdad es exterior al arte, éste es apariencia y motivo de sospecha dado que hace tomar por verdad lo que solo es simulacro. Su potencia emotiva, aleja de los largos y penosos desvíos requeridos para la conquista de la “verdadera verdad”. A partir de allí la función de la filosofía es la de “vigilar el arte” con el fin de que al menos su temible eficacia permanezca al servicio de las verdades. La filosofía instruye una didáctica teatral por crítica y rectificación de los equívocos y de las imposturas. 2- Clásica: la verdad es exterior al arte, pero esa exterioridad es inocente ( Aristóteles). El arte teatral no aspira en modo alguno a la verdad y no es por lo tanto simulacro o impostura. Su función no es cognitiva es práctica: capta al sujeto en una operación de identificación y de transparencia por el cual él se proyecta y depone sus emociones; es terapéutica no propedéutica. Hay imitación con el fin de poner en conexión la transferencia. Esa imitación no tiene estructura de verdad simulada. Está bajo otra regla que es la de lo verosímil, no rivaliza por lo tanto con la filosofía ( que busca la verdad) sino que la acompaña por el apaciguamiento de las oscuridades y tensiones interiores. 3- Romántica: solo el arte es capaz de la verdad concreta. El arte es el descenso de la “idea” infinita en lo sensible. Descenso involuntario y doliente. El teatro es legitimado en relación con la abstracción del concepto de mezquindad con el mundo real. En el Siglo XX estas tres comprensivas circularon y se renovaron dentro de lo previsto pero no fueron reemplazadas: - Así, el Marxismo adoptó la figura didáctica, la de “el héroe positivo”, que significa que hay que hacerle saber al espectador el lugar subjetivo de lo verdadero. Incluso en Brecht, dice Badiou, hay una verdad exterior, el materialismo dialéctico. El teatro tiene por función la de volver visible la relación de los sujetos con esa verdad que el mundo inmediato oblitera. La dificultad de esta empresa grande es que obliga a la forma épica. Ahora bien, la forma èpica presupone que para que el espectador pueda seguir el espectáculo necesita un sistema de valores colectivo asumido, y se sabe, dice Badiou, que ese sistema de valores hoy es obsoleto. - El psicoanálisis sostiene la tesis clásica: el teatro es circulación del objeto de deseo, exhibición de los complejos familiares, drama exacerbado. El espectador está fijado en un agenciamiento imaginario en el que brilla y se eclipsa el objeto que lo constituye en su deseo. El teatro es una especie de cura psicoanalítica breve. De esta forma, dice Baiou, el teatro eclareció más al psicoanálisis que el psicoanálisis sirvió al teatro. Se asistió a una psicoligización sofisticada de la dramaturgia. ( Cita como ejemplos al teatro angloamericano a partir de O’neill y a Pinter). - Finalmente, es la hermenéutica alemana quien sostuvo la figura romántica Tendencia del teatro poema). A propósito de una cuarta relación: Inmanentista. Por suerte, Baiou, contenta con esta cuarta figura: “ el teatro no tiene la verdad fuera de sí mismo, no debe contentarse con una catarsis de las pasiones ni es absoluto que descendió en la finitud escénica. El teatro produce en sí mismo y por sí mismo un efecto de verdad singular, irreducible. Hay una verdad- teatro que no se da en ningún lugar que no sea el escenario". La singularidad del verdad- teatro es comprendida de manera puramente inmanente, allí, sobre el escenario, y en ningún otro lugar: un acontecimiento experimental cuasi político que amplifica nuestra situación en la historia. Si se sostiene esto se puede volver a la relación del teatro con la verdad, y por lo tanto con la filosofía. Una verdad (no existe la verdad, solo hay verdades) que es externa, singular y universal. El teatro presenta una maquinaria experimental, precaria y pública que: - presenta lo eterno en un instante. – Singulariza la relación con esta presentación ( el espectador es simpre único, precario, abolido) – amplifica su propio acontecimiento en una dirección colectiva, universal por derecho. Se dirá que el teatro hace verdad de las diferentes formas posibles de la relación colectiva con las verdades (no de las opiniones). ¿Cuáles son, entonces, las dificultades del teatro y del vínculo renovado entre teatro y filosofía? - Nuestro tiempo tiene el culto a la opinión, al sondeo; tiene como valor supremo “la libertad de opinión” (lo que provoca opinión en serie) no las verdades. - A nuestro tiempo le importa muy poco la eternidad. Está del lado del cálculo y el instante. - Nuestro tiempo tiene poco coraje. - Nuestro tiempo es poco propicio para la escritura del texto de teatro, el cual es: abierto, virtual, debe soportar infinidad de interpretaciones, exponer la eternidad de sus figuras a innumerables instantes, a composiciones temporales muy diversas. Un texto que soporta su exposición a encuentros tan multiformes debe estar dotado de una potente simplicidad. “El genio teatral está en el despeje de todo rasgo demasiado particular, en el recurso genérico de lo simple, que es también lo más difícil que se puede inventar. Pero nuestro tiempo no deja de pavonearse de complejidad, está apresado ciegamente en su maquinaria, que él considera sutil, mientras solo es mecánica. La complejidad del mundo contemporáneo es más bien la exterioridad del automatismo del capital. Atestigua la incapacidad para lo simple, el pensamiento cautivo de las opiniones cuya aparente diversidad es sólo la máscara de la impotencia. Dado que nuestro mundo tiene en los hechos la simplicidad desapercibida de un falso múltiple, está en el pensamiento siempre atestado por lo inútil. De allí una pendiente antiteatral, pseudocompleja, atípica, vagamente barroquizada para nada. Deseamos entonces, un teatro extremo y simple, que tipifique y resuma nuestro fárrago superficial. Deseamos la experiencia de textos radicales y eternos, como los de Beckett, los de Genet, los de Guyotat. Deseamos decirles a los que sueñan con poemas dramáticos: ¡osen escribir! ¡Osen simplificar y arriesgar el mundo! ¡osen mostrar los tipos eternamente expuestos al encuentro de una noche que nuestro tiempo, como todos los que lo precedieron, detenta en su pobreza visible!
Nuestras dificultades son también, como es todo lo real, la clave de nuestros deseos posibles.

20.7.06

Un nuevo Blog sobre Paisajismo.
La paisajista rosarina Raquel Garcia Ortuzar acaba de lanzarse a la blogesfera, con una reseña sobre el imaginario social entorno a los jardines ocurrido en diferentes épocas; muy interesante.
Con la ayuda en la producción de Fer Figheras, este Blog que lleva el nombre de Jardinería Madreselva resulta prometedor.

22.6.06

Parques temporales en medio del cemento
PARK(ing) es un proyecto de Rebar Group, que pretende entre otras cosas brindar un poco de tranquilidad a los transeúntes convirtiendo un espacio de estacionamiento en un pequeño parque temporal. Una de las preocupaciones que debe hacer frente el habitat humano urbano es a la falta de aire libre. La meta de Rebar Group es transformar un punto de un estacionamiento en un espacio del PARQUE (ing), ampliando el reino público y mejorando de tal modo temporalmente la calidad del habitat humano urbano. El Park(ing) es una mezcla de arte callejero y transformación urbana. Cualquier estacionamiento puede convertirse en un PARK(ing). Sólo hace falta un poco de césped artificial, algún banco y unos árboles instalados en maceteros. Este grupo invita a realizar nuestro propio parque urbano, y en su sitio web tienen publicado el manual con el procedimiento para realizarlo. Asimismo, invita a otros grupos que estén realizando la misma intervención urbana. Algunos que ya han respondido son un grupo de individuos que se animaron a replicar el PARQUE (ing) en la ciudad siciliana de Trapani. Conózcanlos a ellos también en http://www.renameyourfiles.com/parking/
Seda, de Alessandro Baricco. Seda es un cuento que parece una novela corta, es un libro para ser leído de corrido, sin prisa pero sin pausa, como dice el dicho. Es un tiempo para sumergirse entre los hilos suaves de los sentimientos que no se nombran, es un momento para redescubrir el poder de la mirada, lo no dicho con palabras, para viajar y recobrar la sutileza. La relación del personaje principal, Hervé Joncour, con la construcción de su jardín es un logro excelente. Alessandro Baricco se convirtió en un fenómeno literario mundial con la publicación del cuento Seda en 1996, traducido a diecisiete idiomas y que en España ya ha superado las 34 ediciones. Fragmento: “(...)Hervé Joncour estaba en el extremo opuesto del cuarto: era asediado por el perfume dulzón de las mujeres que estaban en torno a él y sonreía embarazado a los hombres que se divertían contándole historias que él no podía comprender. Mil veces buscó los ojos de ella, y mil veces ella encontró los suyos. Era una especie de danza triste, secreta e impotente. Hervé Joncour la bailó hasta muy tarde, después se levantó y dijo ago en francés para excusarse, se liberó de cualquier modo de una mujer que había decidido acompañarlo y, abriéndose campo entre nubes de humo y hombres que lo apostrofaban en aquella lengua incomprensible, se fue. Antes de salir del cuarto, miró una última vez hacia ella. Lo estaba mirando, con ojos perfectamente mudos, a siglos de distancia.(...)”.

19.6.06

Jardín Botánico Carlos Thays de la ciudad de Buenos Aires: Los jardines botánicos además de ser colecciones de plantas vivas, son instituciones que persiguen fines educativos y científicos dedicadas a estimular el avance y la difusión del conocimiento sobre los vegetales, propiciando su conservación. El Jardín Botánico de Buenos Aires se sitúa sobre la Avenida Santa Fe, próximo a los bosques de Palermo y el Jardín Zoológico. Crecen en él unas 8.000 especies de plantas de todas partes del mundo y comprende unas ocho manzanas de extensión. Creado por Carlos Thays en 1898, en él se encuentran representados los tres estilos adoptados en la arquitectura paisajista, el simétrico, el mixto y el pintoresco. Recrea el jardín romano, el francés y el oriental. Cuenta con áreas donde las plantas se ordenan de acuerdo a su origen, dentro de la cual se reserva una parte importante para la flora argentina y sectores sistemáticos donde los ejemplares se ordenan según la clasificación taxonómica. Entre las esculturas se destacan 'Los primeros Fríos', del catalán Blay y Fábregas; 'Sagunto', de Querol y Subirats; 'Figura de mujer', de la argentina Lola Mora y llama fuertemente la atención el grupo escultórico de Ernesto Biondi “Saturnalia”. Saturnalia, de Ernesto Biondi: Grupo escultórico realizado en bronce por el artista italiano Ernesto Biondi (1855-1917), cuyo original se encuentra en la Galería de Arte Moderno en Roma. Representa la Saturnal, una fiesta anual de los antiguos romanos en honor del Dios Saturno( dios de la siembra y la agricultura) que adquiría carácter de orgía desenfrenada. Se trata de diez personajes de la antigua Roma representando una escena orgiástica, con varios beodos en actitudes grotescas, durante una fiesta en homenaje al Dios Saturno, en determinados momentos en que se permitían excesos de todo tipo. La Saturnalia romana era una semana, del 17 al 23 de diciembre, de comilonas, borracheras y placer, en la que se invertía el orden social, y eran los amos esclavos, pues durante esa semana se abolía la distinción entre clases sociales, y el esclavo no sólo podía injuriar al amo, emborracharse, sentarse a la mesa con ellos, etc. , sino que era el amo quien servía al criado, y mientras el siervo no terminara de comer no se limpiaba la mesa para que comiera el amo.

4.1.06

Inscripción en la universidad Sofia de Tokyo: El primer hombre que salió de la animalidad fue el que se inclinó para tomar unas flores, para formar con ellas un ramo, porque comprendió la utilidad de lo inútil.